Aviso a la banca: el fondo de Falcone apuesta 580 millones de euros contra Santander, BBVA y Popular

No es un cualquiera y comienza a resultar un tripulante incómodo en los barcos que capitanean Emilio Botín, Francisco González o Ángel Ron. Desde que la CNMV obligó hace tres semanas a hacer públicas las posiciones cortas o bajistas -que se benefician de las caídas de un activo- han ido desfilando fondos de lo más exótico y con posiciones no demasiado grandes.

Pero de entre todos ellos aparecer un jugador temible para los consejos de administración, que pertenece a la liga de las estrellas de los mercados, junto gestores de la talla de John Paulson (Paulson & Co), James Simmons (Reinassance Technologies) y George Soros (Quantum).

Se llama Philip Falcone y es el hombre que mueve los hilos de Harbinger Capital Partners, un poderoso hedge fund con 22.900 millones de dólares bajo gestión. Es un fondo activista, es decir, de los que prácticamente someten a un presión constante en la compañía en la que invierten para lograr un retorno inmediato de su inversión, vía desinversiones o aumentos de dividendo.

Desde el 24 de septiembre está aterrizando en bolsa española. Primero lo hizo en Banco Popular, de quien controla el 1,65% de las acciones, y paralelamente lo hacía en BBVA, con una posición de apenas el 0,39%. Pero desde esta semana está reforzándose en el capital de los tres grandes. Según distintas comunicaciones al supervisor CNMV, Harbinger acumula ya el 0,29% de Banco Santander, el 0,59% de BBVA y mantiene el 1,65% en Popular. En total, tiene acciones valoradas en 580 millones de euros. Cotizalia no obtuvo respuesta de Harbinger, BBVA y Santander al cierre de esta edición.

Una sustancial inversión, pero que poco tiene que ver con buenos deseos para los tres bancos, pese a que sus responsables lo defendieron con firmeza en Londres, en el transcurso de unas conferencias para inversores institucionales organizadas por Merrill Lynch. Roberto Higueras, consejero delegado de Popular, José Ignacio Goirigolzarri, de BBVA, y José Antonio Álvarez, director financiero de Santander, defendieron sus bondades y, especialmente, la posicición de liquidez de sus respectivas casas.

No obstante, están aguantando el chaparrón con una fortaleza extrema que se refleja fielmente en su valor en bolsa. Banco Santander es el mayor banco de zona euro por capitalización, BBVA se encaramado a la tercera plaza, por detrás del francés BNP Paribas. Las cosas están cambiando tan rápidamente que Popular, con sus 10.000 millones de euros de valor en bolsa, podría perfectamente entrar en el Eurostoxx 50, el índice de las compañías más importantes, en lugar otros financieros caídos como Intesa SanPaolo (6.000 millones) o Aegon (6.000 millones). Le falta quizá tener una liquidez bursátil (rotación de las acciones que cotizan) para cumplir con los requisitos de entrada.  La apuesta es grande.

A Falcone no le quieren ni ver en algunas empresas. El grupo de medios The New York Times, controlado por la familia Schulzberger, sabe bien que es lo que el pasado mes de septiembre tuvo que incoporar al capital al multimillonario Carlos Slim para zafarse de la presión de este hedge, que llegó a tener el 10% del grupo y solicitó un cambio completo del cúpula directiva. Tal y como informó este diario antes de verano (ver 28 de junio), Falcone es un viejo conocido en la City londinense y sobre todo en la industria de los hedge funds, donde ha amasado ingentes cantidades de capital en los últimos años. Este Midas de los hedge funds, trabajó durante dos años –de 1998 a 2000- en las filas de Barclays Capital como responsable de bonos de alta rentabilidad.

 

Fuente: Cotizalia (10/10/2008)

Falcone y otros gestores de ‘hedge funds’ apostaron 400 millones de euros por la caída de Banco Popular

Son los chicos malos del mercado. Unos pocos que se benefician en los peores momentos de la bolsa del mal ajeno. Sus nombres han saltado a la lista de multimillonarios de Forbes en los últimos años, como lo hicieron los ladrilleros españoles en 2006. Pero la caza e identificación de estos inversores ocultos ha comenzado desde el pasado jueves. La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha obligado, a imagen de la FSA británica y la SEC estadounidense, a revelar las posiciones en bolsa que están enfocadas a la caída de la acción, es decir, que se benefician de las bajadas -y pierden con las subidas-. El desfile ante los reguladores ha comenzado. Hasta siete fondos revelaron ayer una ‘apuesta’ de 680 millones de euros contra cinco bancos españoles y la caída en sus cotizaciones, según datos recopilados por este diario. Una cifra que esconde una víctima principal: Banco Popular.

 

En España, Popular se ha convertido en el objetivo predilecto de sus cañones, con el 3,8% del capital… bajista. Hasta cinco de estos fondos comunicaron ayer a la CNMV que preside Julio Segura que mantiene posiciones cortas sobre el 3,83% del capital del tercer banco español, valorado en unos 400 millones de euros. La posición más destacada corresponde a Harbinger Capital, del superestrella Philip A. Falcone, con el 1,65% del buque que preside Ángel Ron apostando a un desplome. También tienen posiciones de este tipo Highside Capital (0,29%), Lansdowne (0,35%) o Blue Ridge (0,37%), el vehículo de inversiones de John Griffin, otra celebrity de la industria de los superfondos.

Además de Falcone, idolatrado en los últimos años por el espectacular rendimiento de sus inversiones, Popular también tenía otro desagradable inquilino entre sus accionistas, aunque éste, quizá más conocido, con el 1,17% del capital del banco en apuesta bajista. Es Amber Master, un fondo que lleva años operando en la bolsa española desde su ’sede’ en las islas Cayman, con posiciones tanto alcistas como bajistas. Su olfato inversor es de los más reputados. Para muestra un botón. En 2006 se metió en el capital de Colonial poco antes de que la Inmocaral de Luis Portillo la absorbiese y registrase fluctuaciones en bolsa que la llevaron de golpe al Ibex 35. Llegó a tener más del 7% antes de la salida de la familia Serratosa (Nefinsa) de Gamesa en 2005 o tomó el 2% de Altadis meses antes de que Imperial Tobacco lanzase una oferta de compra con una amplia prima sobre su cotización.

La estela del Popular es seguida desde hace tiempo. El banco ha protagonizado uno de los episodios de más turbulentos de la bolsa española, con una caída del 50% en bolsa desde marzo. Popular sufrió la aproximación de un comprador fantasma, que la CNMV constató en julio, y la salida de uno de sus principales accionistas, Trinitario Casanova, que mantenía el 3,5%. Paralelamente, el banco incorporó otro accionista financiero con el indio Ram Bhavnani, que tiene más del 5% del capital. La entidad cuenta con dos grupos estables en el capital con la Sindicatura de Accionistas (14%) o el grupo asegurador Allianz (9%).

También contra BBVA, Pastor, Bankinter o Sabadell

Otros de los fondos en salir a la luz es el de Calypso Capital Management, con el 0,32% en Banco Sabadell. También ha declarado posiciones la gestora de hedge Highside Capital, que mantiene el 0,29% de Popular, 0,74% de Bankinter y 0,42% de Sabadell. No se libra otro de la banca media como Banco Pastor. Sobre la entidad que preside José Mª Arias estaba en corto el hedge fund Fortelus. En el BBVA de Francisco González, Falcone (Harbinger) mantenía un 0,39% del capital en posición bajista, participación valorada en más de 160 millones de euros. En total, la suma de posiciones cortas declaradas ante la CNMV por este grupo de siete fondos vale 680 millones de euros a los precios de cierre del miércoles.

Habrá nuevos inversores institucionales que tendrán que salir a la palestra. La CNMV pidió en el día de ayer que todos aquellos accionistas quetuviesen más del 0,25% del capital de una cotizada en cartera conpretensiones de prestarlo o venderlo y beneficiarse con la caída debíanhacer pública su presencia. En concreto, el acuerdo del Comité Ejecutivo del organismo regulador afectaría a las veinte entidadescitadas al efecto. Entre ellas se encuentran Banco Santander, BBVA,Banco Popular, Banesto, Bankinter, Banco Sabadell, Banco de Andalucía, Banco de Castilla, Banco de Crédito Balear, Banco de Galicia, BancoGuipuzcoano, Banco Pastor, Banco de Valencia, Banco de Vasconia, Cajade Ahorros del Mediterráneo (CAM), Mapfre, BME, Renta 4, Grupo CatalanaOccidente e Inverfiatc.

Como en España, en otros países está ocurriendo lo mismo. Ayer se conocieron en Reino Unido las apuestas bajistas de John Paulson, uno de los gestores más venerados y ricos del mundo de la inversión colectiva. Este cazador de desplomes mantenía posiciones valoradas en más de 1.000 millones de euros contra la evolución en bolsa de los principales bancos británicos. La de Paulson es una de las fortunas que más ha crecido desde que estalló la crisis financiera. Son sólo algunos de los que se están forrando desde que estalló la crisis, y entre ellos, como no, el filántropo George Soros. El inversor húngaro, el propio Paulson y el también VIP de los fondos James Simmons, de la firma Reinassance Technologies, amasaron 9.600 millones de dólares en ganancias en 2007, según Alpha Magazine, en un año turbulento en el que sólo las posiciones bajistas permitieron alcanzar rentabilidades de esa envergadura.

 

Fuente: Cotizalia.com (25/09/2008)