Apuesta por la renta fija
El último año no ha sido propicio para los dos principales tipos de activos en los que invierten mayoritariamente los inversores, la renta variable y la renta fija. El caso de la renta variable es quizás el más conocido por los inversores minoristas pero la renta fija también ha tenido un comportamiento generalmente nefasto. En particular, la renta fija privada, con la crisis de los mercados de crédito de fondo, ha sufrido pérdidas muy severas, como muestran dos de los índices Lipper en el gráfico central.
Las pérdidas del índice Lipper Renta Fija Privada Euro y Lipper Renta Fija High Yield Euro, que representa el comportamiento de todos los fondos de inversión pertenecientes a dichas categorías de fondos, superaron el 8% y el 23% sólo en los doce últimos meses. Los fondos de deuda pública de calidad en euros, como lógicamente pudiera esperarse, salieron mucho mejor parados pero una casi inexistente rentabilidad media del 0,16% interanual, acorde al índice correspondiente de Lipper, debe calificarse como mínimo de decepcionante.




