Las recetas para ganar con tipos a la baja

Las bajadas de tipos de interés combaten la recesión, pero provocan efectos secundarios, tanto en las Bolsas como en la renta fija. Estados Unidos ha degradado el precio del dinero a sus mínimos de junio de 2004, mientras que el BCE lo ha recortado esta semana en 50 puntos básicos, hasta el 3,25%. Los expertos advierten que los descensos no se quedarán aquí, y señalan varias recetas para poder sacar partido de la coyuntura a través de diferentes fondos de renta fija. La variable también puede salir beneficiada, pero las tenebrosas previsiones económicas restan visibilidad a su futuro.

1. Renta fija a medio. Los fondos que invierten en activos de alta calidad con vencimientos entre uno y tres años se perciben como los que más pueden beneficiarse, al menos en los próximos meses. ¿El motivo? ‘Los rendimientos de la deuda gubernamental deberían disminuir, generando retornos de capital’, explica Graeme Caughey, responsable de renta fija de la gestora SWIP. Un hecho que ya ha estado produciéndose, según revela el rendimiento del bono alemán a dos años, que ha pasado al 2,4% desde el 3,96% de finales del año pasado.

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Los fondos de volatilidad no van ni con un mercado ’saltimbanqui’

Pasen y vean, inversores e inversoras, el gran circo bursátil está más agitado que nunca. Siempre se ha dicho que los valores de menor capitalización son los más vulnerables a una de las bestias negras de los mercados, la volatilidad -velocidad con la que varía el precio de un activo o título, tanto al alza como a la baja-. Sin embargo, desde que comenzó la crisis el pasado verano, se han visto saltos propios de los equilibristas más experimentados también en blue chips a lo largo de todo el mundo.

 

Así, no es extraño que en los últimos tiempos hayan proliferado fondos que tratan de aprovecharse de la elevada volatilidad de los mercados. Pero, ¿son estos productos una oportunidad de inversión interesante?.

 

Alicia Jiménez, directora de análisis de Self Trade, no lo tiene nada claro. “Si hay un momento teórico ideal para estos productos es desde luego ahora, cuando hay tanta inestabilidad y la bolsa no da demasiadas alternativas”, comenta. Sin embargo, esta experta señala que “Cada fondo de este tipo es como una caja negra, sólo el gestor sabe dónde está invirtiendo el dinero. Se trata de productos muy complejos y desconocidos tanto para gestores como para inversores. Incluso se venden a veces como si fueran fondos absolute return. Además, son muy novedosos, por lo que, con la poca trayectoria que tienen, no podemos saber a ciencia cierta cómo se comportarían cuando volvamos a ver una volatilidad más ajustadas o cuando ésta no se comporte como estos fondos habían previsto”, sentencia.

 

De hecho, a pesar de que no pueden pedir un escenario mejor, estos productos no están funcionando todo lo bien que debieran.

 

Paradoja volátil

 

Si comparamos el comportamiento de los fondos que aprovechan los momentos de elevada volatilidad con el de aquellos que funcionan mejor cuando ésta es más justada, nos encontramos con un dato sorprendente.

 

Aunque el índice VIX -que mide la volatilidad del S&P 500 y se usa como un termómetro global del miedo de los inversores- se ha disparado un 134% en los últimos 12 meses, la categoría de productos que invierten en renta variable global y tratan de aprovechar las amplias oscilaciones en el precio de los títulos pierden de media un 15,1%.

 

Sin embargo, los fondos que, en teoría, funcionan mejor cuando la volatilidad está más justada han demostrado su buen hacer incluso en unas condiciones tan adversas: sólo ceden de media un punto porcentual en el ejercicio, e incluso algunos, como el JPM Highbridge Statistical Market Neutral A, se anotan un repunte superior al 6% a 12 meses.

 

Ni siquiera los mejores alfa -productos con un plus de calidad que aporta el gestor- consiguen marcar la diferencia. Los fondos de gestión alternativa que juegan con la elevada volatilidad se dejan en el último año un 3,6 por ciento, frente al 2,7% que ceden los hedge de baja volatilidad.

 

Fuente: El Economista (06/10/2008)

Las gestoras, a la caza de la fórmula perfecta para recuperar la confianza

Los laboratorios de las gestoras no están parados. Todas ultiman nuevos productos que lanzar a un mercado cada vez más escéptico y también más conservador. Los investigadores extranjeros experimentan con fórmulas muy sofisticadas como 130/30, retorno absoluto o bolsa emergente. Mientras, los nacionales se decantan más por ensayos mucho más conservadores y seguros.

 

Una pizca de confianza, otro poco de buen hacer profesional, unas moléculas de transparencia, dos gotas de innovación y algo de paciencia. Los gestores están a la caza de la fórmula perfecta para conseguir que los inversores recuperen la esperanza que parecen haber perdido en la industria de fondos.

 

Según los últimos datos lanzados por Inverco, en agosto otros 81.000 partícipes salieron de los diferentes productos comercializados en España. Así, el número de inversores de fondos se encuentra en niveles no vistos desde hace una década. Ante este oscuro panorama, los expertos no se dejan apabullar, y siguen manos a la obra abonando el terreno para los nuevos lanzamientos que están por llegar.

 

elEconomista ha preguntado a una veintena de gestoras españolas y extranjeras qué productos se cuecen en sus laboratorios, y se ha encontrado con algunos ingredientes de sobra conocidos y con otros elementos que seguro que sorprenderán al inversor.

 

En busca de nuevas combinaciones

 

En las probetas de la mayoría de firmas encontramos algo de renta variable, aunque siempre con una visión a largo plazo. En estos momentos, lo que más convence es el parqué estadounidense, aunque no faltan gestoras que señalan que, por precio y por fundamentales, se encuentran oportunidades en la zona euro -especialmente en grandes compañías, según BlackRock-, en Asia o en los mercados emergentes. Entre las gestoras extranjeras, triunfan las fórmulas más osadas.

 

La gestión alternativa se va abriendo camino, muchos opinan que están teniendo una “acogida algo fría por parte de los inversores” en España, como señala Citibank, que comenta además que “no se trata de un producto para todos los perfiles de clientes“. Pero algunas firmas experimentan en sus laboratorios con un tipo de inversión alternativa que gana adeptos.

 

Las grandes apuestas

 

El absolute return centra todas las miradas en lo que a gestión alternativa se refiere. Morley y BNP Paribas son algunas de las casas que apuestan por este tipo de productos. Especialmente la gestora francesa, que asegura que “a corto plazo pensamos reforzar la nueva gama de fondos de retorno absoluto, posiblemente con alguna idea de renta fija global”.

 

Pero no sólo de absolute return viven las gestoras. También encontramos proyectos de nuevos lanzamientos de fondos de renta variable 130/30, que invierten al alza en valores que les convencen y a la baja en los que creen que van a caer. Al Sabadell BS Euroacción 130/30 y al Threadneedle Global Extended Alpha, de los últimos lanzamientos de fondos de este tipo, podrían unirse en breve otros compañeros de pelea.

A pesar de las fuertes caídas que se están viendo en las materias primas, muchas casas siguen apostando porque los precios van a seguir siendo altos. De hecho, Citibank tiene “en proceso de registro un nuevo fondo garantizado sobre materias primas que esperamos empezar a comercializar este trimestre”, comentan en la firma.

 

Y hablando de garantizados, si nos fijamos en la trastienda de los laboratorios de las gestoras españolas, observamos que en sus probetas se gestan productos más clásicos. Ibercaja, por ejemplo, afirma que va a lanzar el Ibercaja Monetario 4, gemelo de los tres fondos de inversión que ya comercializa, “de corte similar a los denominados fondepósitos, en los que, además de depósitos contamos con el valor adicional de la renta fija de alta calidad crediticia”, señalan desde la caja.

 

Sin embargo, con la que está cayendo, las gestoras españolas no son las únicas que salen en defensa de los productos monetarios. De hecho, según los científicos de la industria de fondos de inversión, estamos ante el tipo de producto que debería estar en mayor o menor medida en las carteras de todos los inversores, especialmente en un momento de incertidumbre como el actual.

 

Según Citibank, aunque es importante tener claro el uso que le vamos a dar, es primordial tener parte de lo invertido en monetarios “ya sea para utilizarlo para consolidar plusvalías, como refugio o, simplemente, para disponer de liquidez de cara a una eventual oportunidad de inversión”.

 

Fase de prueba

 

Tras el ideario y las pruebas de ensayos, le toca el turno a la fase de experimentación o, trasladándolo al lenguaje de la inversión, a la fase de comercialización. Varios fondos esperan a las puertas de un mercado cada vez más exigente y que cada vez quiere menos riesgo. Para ganar adeptos algunas gestoras optan por productos de lo más extravagante y sofisticado.

 

Es el caso de Pictet, que acaba de lanzar Pictet Funds Timber, un fondo que invierte en una de las commodities menos exprimidas hasta la fecha, la madera. Esta gestora demuestra, una vez más, que lo de los monetarios no va con ella ya que hay que recordar que entre sus últimos lanzamientos figura un fondo que invierte en acciones rusas y otro que lo hace en el mercado africano. Conservadores: abstenerse.

 

No es la única en arriesgarse con fondos que invierten en activos poco convencionales. También Robeco experimenta con ensayos de este tipo. De hecho, próximamente presentará a sus inversores un fondo que invierte en el sector de las infraestructuras y otro, para los más ‘verdes’, que seleccionará su cartera aplicando criterios socialmente responsables.

 

También BNP Paribas se decanta por este tipo de inversiones y ha anunciado que pronto los acercará al inversor español. Mientras, ING ultima la puesta en marcha de un producto que invierte en renta fija emergente de larga duración y otro que replica el rendimiento de los hedge funds, aunque sin invertir en ellos.

 

El producto nacional

 

No sólo los investigadores extranjeros han exprimido sus neuronas en busca del antídoto que devuelva la confianza a los inversores. Los nacionales también tienen mucho que decir. Es el caso de Consulnor, que incluirá un nuevo producto en su oferta de fondos a partir del mes de octubre.

 

Se trata de Consulnor Objetivo I, un producto que “seguirá una estrategia que le permita obtener rentabilidades positivas incluso en mercados bajistas“, asegura Juan Ignacio Luco, responsable de la firma. Además, avanza que este fondo abonará cupones semestrales de entre el 4 y el 5 por ciento siempre y cuando el Ibex permanezca en niveles bajos.

 

Pero si hay algún denominador común en todas las firmas de inversión, ése es la gestión alternativa. No en vano, ha sido de las pocas estrategias que les ha dado aire fresco con la que está cayendo gracias a su capacidad de ganar rentabilidad, incluso con caídas bursátiles como las que hemos visto hasta ahora.

 

¿El antídoto infalible?

 

Transparencia, calidad, competitividad y creatividad. Son los cuatro ingredientes que componen el antídoto que estudian poner en práctica las gestoras para devolver la confianza a un inversor que, decepcionado por el mal comportamiento bursátil del último año y por las pérdidas constantes de los fondos, ha dado la espalda a estos productos.

 

Lejos de hacer autocrítica, muchas coinciden en que la culpa de la huida masiva de inversores de fondos la tiene “la evolución del mercado” (crisis crediticia, de las subprime, de confianza o como se la quiera llamar).

 

Aun así, dicen que no es momento para echarse las manos a la cabeza y se muestran confiados en que los que se fueron terminarán volviendo tarde o temprano aunque no parece que ése momento llegue este año. Para conseguir que su antídoto haga efecto, dicen que es necesario educar al inversor en el largo plazo. “No se puede entrar y salir de los fondos de un año para otro”, afirman en Metagestión. “Hay que realizar un esfuerzo en la actividad formativa, tanto de clientes como de asesores”, aseguran en Caixa Catalunya Gestió.

 

Se puede decir de mil maneras pero lo cierto es que todos, absolutamente todos, están de acuerdo en una cosa: es necesario educar al cliente en que las inversiones son a largo plazo y no es menos necesario ofrecerles productos que respondan a sus necesidades, por muy conservadores y poco rentables que estos puedan parecer.

 

Hecho el antídoto habrá que ver si éste termina funcionando o, por el contrario, cae en saco roto como tantos otros experimentos que, a priori, tenían todo para triunfar y que finalmente se han convertido en una decepción para sus partícipes.

 

Fuente: El Economista (15/09/2008)